Para qué sirve una Fosa Séptica

Una fosa séptica es un sistema de tratado para las aguas residuales que se generan en una vivienda. Está basada en un mecanismo que separa y transforma la materia que contienen dichas aguas a través de procesos físicos y químicos.

Este sistema es la opción más fácil y asequible de tratamiento de las aguas residuales, especialmente en el caso de aquellas casas que están localizadas en áreas rurales o parajes separados de los núcleos de población, en comparación con una estación de depurado de las aguas residuales. Aun así, al ser la opción más asequible no cuenta con todos los beneficios de las estaciones depuradoras.

Una fosa séptica está dividida en dos cámaras, aunque también las hay sólo con una, donde los residuos sólidos pasan al fondo en forma de cienos mientras que la grasa y las espumas flotan en la parte superior. El mecanismo en el que están basadas las fosas sépticas permite que se descompongan, a través de la acción bacteriana de sus componentes, la mitad de los residuos sólidos. Es necesario retirar la otra mitad restante que queda en el fondo en forma de cieno y transportarla, ahora sí, a una estación depuradora o a una instalación de tratamiento completo de aguas residuales. Este proceso debe realizarse cada año o cada dos años.

Mientras que la mayoría de las viviendas desechan sus residuos a través de un sistema de cloacas, en ocasiones es realmente costoso e incluso imposible realizar esta conexión, por lo que las fosas sépticas, como hemos dicho antes, están instaladas en zonas aisladas: ya sea geográficamente, en aldeas o viviendas alejadas de las comunidades; o socialmente, en zonas marginales donde no hay una red de alcantarillado.

Las fosas sépticas siempre son herméticas y pueden variar en forma y tamaño en función del número de individuos que la usan y la cantidad de agua que requieren, así como otras características concretas de las aguas residuales o del lugar de instalación, como la temperatura media anual.

Cuando se inventaron consistían en un pozo simple excavado en la tierra y alejado de la zona de viviendas para evitar los malos olores, pero con el paso de los siglos se ha ido perfeccionando el diseño y construcción de las fosas sépticas y hoy en día se pueden encontrar fosas de cemento, las más comunes, o de otros materiales como la fibra de vidrio y el polietileno.

Para más información sobre las fosas sépticas puedes entrar en la página web de Pocería Alonso.

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